15 de abril de 2025
Notes From a Recent Planning Session
Una mirada concreta a las decisiones que definen la próxima temporada en el invernadero.
La semana pasada nos sentamos a revisar el estado del invernadero después de los primeros ensayos con sustratos arcillosos. No se trató de una reunión formal, sino de una puesta en común sobre lo que funcionó y lo que necesita ajustes antes de la siguiente siembra de plátano.
El punto central fue la porosidad del suelo. Las mediciones de drenaje tomadas en las últimas semanas mostraron que la mezcla actual retiene más humedad de la deseada en los primeros diez centímetros. Esto afecta directamente la aireación de las raíces jóvenes. Decidimos incorporar un 15% más de perlita y reducir el riego a dos veces por semana durante el periodo de crecimiento activo.
Otro tema que ocupó buena parte de la conversación fue la protección de las hojas. Los limbos del plátano alcanzaron ya los 80 cm de ancho en algunos ejemplares, y las ráfagas de viento de finales de marzo causaron desgarros en tres plantas. Evaluamos dos opciones: instalar una malla cortavientos en el lado oeste o reubicar los ejemplares más expuestos detrás de un seto de laurel ya establecido. Optamos por la segunda, porque no requiere estructura adicional y el seto ya cumple esa función en otras zonas del huerto.
Por último, revisamos el calendario de compostaje. Las hojas de plátano que retiramos en la poda de invierno se están descomponiendo bien en la pila, con una temperatura interna estable de 55 °C. La idea es tener ese compost listo para el acolchado de otoño. Anotamos que conviene voltear la pila cada diez días y mantener la humedad constante, pero sin encharcar.
Estas notas no son más que un registro de lo que se habló, pero sirven como referencia para los próximos pasos. La idea es mantener este tipo de sesiones cada dos meses, con observaciones concretas y decisiones que se puedan aplicar de inmediato.